Las diferentes posturas de lactancia
Existen, por supuesto, diferentes posturas de lactancia. Algunas son bastante clásicas, en general todo el mundo conoce la postura de la madona, la de la loba, la posición a horcajadas, la australiana… Pero en realidad existen muchas otras formas de amamantar a tu bebé.
Los principios comunes a todas las posturas
Sea cual sea la postura elegida, la idea es siempre la misma: el bebé debe estar lo bastante cerca del pecho y coger el pecho bastante adentro de la boca, para estar bien colocado y estimular correctamente la producción de leche.
Un buen agarre del pecho también permite reducir el riesgo de grietas en el pezón, a menudo relacionadas con una succión demasiado superficial.
La posición de cuna en cruza
La postura que más recomiendo es la cuna en cruz. Consiste en invertir las manos respecto al bebé, lo que permite sostener bien su cabeza cuando está al pecho. Esta postura ofrece un buen control y ayuda a guiar al bebé hacia un agarre del pecho más eficaz.
La posición como un balón
La posición como un balón también es muy interesante. Consiste en colocar al bebé bajo el brazo, a la altura de la axila, sosteniendo su cabeza para acercarlo al pecho. Esta postura es apreciada porque permite a la madre ver bien dónde coloca el bebé la boca.
Las señales de un buen agarre del pecho
Una vez que el bebé está al pecho, existen algunos pequeños trucos importantes: es esencial animarlo a abrir bien la boca, a levantar ligeramente la cabeza y a estar en ligera hiperextensión.
Una señal sencilla de observar es la punta de su nariz: esta debe tocar el pecho de la madre. Muy a menudo, cuando la madre siente dolor, es porque la puntita de la nariz está a uno o dos milímetros del pecho. Esto significa que el bebé está demasiado alejado y no coge el pecho lo bastante profundo, lo que puede provocar dolor o lesiones en la madre.
A cada una su postura
También hay que saber que algunas posturas gustan mucho a ciertas madres, y mucho menos a otras. No existe una postura de lactancia universal ideal. Lo importante es probar diferentes posturas, eventualmente con la ayuda de la matrona o de una asesora de lactancia, para encontrar las que mejor convengan.
El interés de alternar las posturas
Por cierto, siempre es interesante tener varias
